SANDUCEROS PARA NIÑOS – CD completo

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Descripción

El proyecto “SANDUCEROS PARA NIÑOS” como su nombre lo indica pretende reflejar parte de la producción de los músicos de Paysandú y especialmente aquella que está dirigida a la infancia. Por supuesto que en un solo disco no podemos abarcar a todos los artistas, pero pensamos que están algunos bien representativos del Departamento.
También el proyecto tiene como objetivo que esta zona, tan importante como lo es la Litoraleña, sea conocida en todo nuestro País, ya que es muy escasa la difusión que se hace de las manifestaciones culturales de este lugar y creemos que es interesante que nuestro Uruguay tenga conocimiento de la diversidad que existe en su seno, justamente esa diversidad hace a nuestro País tan rico e interesante y que en definitiva conforma nuestra identidad.
Es así que este trabajo contiene obras de artistas como: Aníbal Sampayo, Ana Prada, Henry Hengler, Miguel Palomeque, José Ma.Brunini, Oscar Pina, Hugo Rodríguez, Ma.Rosa Pignata”Pirucha”, Estela Garmendía.
Y además algunos juegos-canciones trasmitidos oralmente por gente muy entrañable como Elsa Morales o Carola Camerota (Léase Grupos de Expresión de Paysandú)
Algunos de los autores no necesitan presentación, ya que son muy conocidos y estamos muy orgullosos de ellos, otros no tan conocidos en todo el Uruguay, pero si muy conocidos y queridos en nuestro departamento.
También con la inclusión de las canciones de estos artistas se asegura la calidad del trabajo, por lo que seguimos ofreciendo un buen material no solo para escuchar y disfrutar, sino de utilidad para los educadores y educadoras que siempre están a la búsqueda de material para trabajar con sus educandos.

Quisiéramos terminar con el recuerdo de Aníbal Sampayo de su niñez:

“Crecí en el litoral uruguayo, en una geografía en que el horizonte era un vasto mar de redondas lomas, como disformes y verdes caparazones de tortugas; de ríos, cual colosales lampalaguas, de una fluida y brillante claridad”.

“Me rodeaba un mundo de lunas, como rodajas de piñas maduras, y de soles que eran brasas entibiando el alma henchida de brotaciones impalpables, sonoras y dulces.
Esas lentas vibraciones, que hacían del corazón una ramita cimbreante, llena de espejismos incomprendidos, pero tan hondos”. (“El canto elegido”-Ediciones Cono Sur Press-1985)